Y así pasó un año, es increible lo rápido que pasa el tiempo... Hemos pasado una infinidad de cosas, algunas buenas otras no tanto, pero de ellas hemos aprendido bastante...El cumpleaños de un hijo es importante y más si es el primero, es un año de convivencia, de aprendizaje mutuo... Recuerdo todo el miedo que experimenté al estar embarazada, entre más se acercaba la fecha de parto, más miedo sentía, tenía miedo de no estar preparada, pero cuando nació... Todos los miedos se esfumaron... Es impresionante como sabes exactamente que hacer y en que momento, aunque confieso que las primeras semanas fueron las más difíciles...
Luego de haber pasado un año llega el momento de celebrar, y aunque existen variadas opiniones con respecto si celebrar o no el primer año de un niño, yo insisto en que la celebración es para los padres, y en este caso la celebración fue para ambos, Jair disfrutó cada minuto de su cumpleaños, cuando cantamos el cumpleaños feliz se puso a bailar, apagó su velita, estuvo punta y codo para recoger lo de la piñata y que decir de las sorpresas, se aprovecho de la situación y a cada niñita le robo un besito, jeje... En fin todo salió como lo había planeado, así que estoy feliz...
Gracias a todos los que aportaron con su granito de arena para el cumpleaños de Jair...



